A veces sólo quiero morir y un pastel de arequipe. Tinto: esencial. La velocidad del bus y el brillo de los árboles por el sol no dejan entrarme en los laberintos que atraviesan mente y cuerpo. Sólo sostengo el deseo del pastel y de, tal vez, un trozo de chocolate. Gracias Señor Sol.
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